Zaragoza a 21 de Julio del 2015
Al Movimiento Hacia un Estado Laico no le sorprenden las acusaciones de los obispos aragoneses al nuevo Gobierno de Aragón por la reducción del horario de religión del curriculum LOMCE para la enseñanza secundaria. Simplemente queremos llamar la atención sobre el hecho de que dicha decisión no se aparta de la mantenida por el Ministro de Educación del Gobierno de España para el ámbito de gestión de su Ministerio, publicada en el BOE del pasado 9 de julio y cuyos anexos 3 y 4 pueden consultarse en el BOE de hoy, para comprobar que el horario asignado a la religión por el gobierno del PP es el mismo que el establecido por el departamento de educación aragonés.
Saludamos la decisión de unos y otros de reducir el peso de la religión en el curriculum, pero recordamos que la escuela de todos y para todos es aquella que no hace distingos entre los estudiantes según sean las creencias de sus progenitores. Es decir, la escuela laica, cuya construcción exige la derogación del Concordato que ha constreñido y constriñe todas las leyes educativas que ha tenido España y que supone una pérdida de soberanía nacional.
La Asociación Movimiento Hacia Un Estado Laico, MHUEL defiende la aconfesionalidad del Estado y la separación Iglesia-Estado ateniéndose a lo que dice el artículo 16.3 de la Constitución “Ninguna confesión tendrá carácter estatal” . Por tanto defendemos el derecho de los ciudadanos a reclamar este principio de aconfesionalidad mientras no sea cumplido por las instituciones.
No es la primera vez que la Asociación MHUEL se involucra en la defensa de los derechos individuales y sociales de la ciudadanía. En esta ocasión nos solidarizarnos con Rita Maestre, portavoz del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid, con motivo de su imputación debido a unos hechos ocurridos hace cuatro años.
La fiscalía solicita un año de prisión para la portavoz del Gobierno de Manuela Carmena por un delito contra los sentimientos religiosos. Cabe preguntarse cómo es posible que a estas alturas siga existiendo esa figura en nuestro ordenamiento jurídico pues es más propio de un Estado teocrático que de uno democrático del siglo XXI.
Entendemos que la laicidad del Estado debe defenderse desde el respeto a las creencias individuales y la libertad de conciencia, pero también que no deberían existir capillas en las universidades públicas, ni espacios religiosos en los lugares públicos, siendo esto una injerencia de una determinada confesión religiosa en los lugares comunes consentida incomprensiblemente por las instituciones civiles y que vulnera el principio de aconfesionalidad.
En repetidas ocasiones MHUEL ha manifestado su rechazo al delito de blasfemia que sigue vigente en el Código Penal, constatando así la clara herencia franquista y nacional católica que persiste a pesar de regular nuestra convivencia en el seno de un Estado democrático y de derecho desde 1978.
Recordamos los casos de Javier Krahe y Leo Bassi acusados de vulnerar el artículo 525 del Código Penal. Sin embargo los jueces han concluido en la mayoría de los casos que esas actuaciones no se han hecho expresamente para ofender los sentimientos religiosos, por lo que han archivado o absuelto a los acusados.
Creemos que Rita Maestre está legitimada para ejercer un cargo público dado que su intención no fue humillar ni herir los sentimientos de terceros, sino reclamar la laicidad del estado que no se cumple a pesar del artículo de la Constitución anteriormente mencionado y debido a la complicidad de los partidos que han gobernado las instituciones hasta ahora.
Entendemos que fue un acto de protesta pacífico, por mucho que manifiesten lo contrario. No fue un acto violento, sí de reivindicación laica.
La defensa de este principio debería reclamarse desde todas las Instituciones públicas del país, como así lo llevan exigiendo varias asociaciones laicistas desde hace tiempo.
Exigimos pues, que se retire la imputación a Rita, o en su defecto, su completa absolución. Así mismo, le deseamos muchos aciertos en su labor de portavoz en el Gobierno del Ayuntamiento de Madrid.
MHUEL
Todavía resuenan los ecos de la macro manifestación parisina en respuesta a los sangrientos acontecimientos que conmocionaron la placida vida de la sociedad occidental y ya tenemos un rosario de comunicados que ponen los pelos de punta.
Los ultra-católicos españoles ya han comenzado a mostrar su patita radical por debajo de la puerta aludiendo al respeto que reclaman para su sentimiento religioso. Con unos razonamientos rayanos en la obscenidad, prácticamente justifican la actuación terrorista en base al atrevimiento sacrílego que tuvieron unos dibujantes arriesgándose a caricaturizar a Mahoma. Expresan su propio rechazo hacia cualquier forma de crítica a las creencias religiosas y a toda opinión contraria a sus supersticiones, colocando la religión por encima del bien y del mal. No se identifican con unos dibujantes blasfemos y al rechazarlos acuden al amparo de una neolítica ley que protege un raro derecho a la defensa de los sentimientos.
Vehementemente alegan que ellos también sufren en sus carnes el desvarío ofensivo de los irreverentes con sus creencias católicas.
En definitiva, apelan y solicitan la aplicación del artículo 525. 1 del Código Penal para defender sus sentimientos religiosos ante la ofensa pagana. Hay que castigar a los herejes pues lo merecen. Sólo les falta decir que “CHARLIE HEBDO” se lo había buscado. “Con las cosas de dios no se juega” que sus seguidores tienen muy mala leche. Por lo que escriben y hablan el castigo “sólo” les parece desproporcionado, nos queda la duda de que lo encuentren inmerecido.
Un pequeño ejercicio sociológico nos lleva a pensar que los terroristas viven en sociedades que todavía no han actualizado sus leyes acerca del comportamiento religiosos al igual que lo han hecho las sociedades judeocristianas occidentales, eso sí, obligadas por la presión social.
En nuestro país desgraciadamente la presión social ha sido prácticamente inexistente. Los católicos dominantes quemaban (no hace tanto tiempo) en Valencia – en el año 1826, hace menos de 200 años- al hereje Cayetano Ripoll maestro de Ruzafa, su terrible delito que mereció la hoguera fue dudar acerca de la existencia de dios. Otra muestra de fanatismo patrio la encontramos con el último auto de fe llevado a cabo en Sevilla en 1781 mediante el cual fue condenada y posteriormente ejecutada Mª de los Dolores López porque se ganaba la vida como buenamente podía y una de sus fórmulas era copular con sus confesores católicos. A los curas no les quemaron ni una uña. Sólo pecaba la pobre mujer.
En un intento baldío por comprender su estructura mental hemos hecho el siguiente ejercicio. Para un musulmán escuchar que Cristo es el auténtico dios es una blasfemia intolerable, lo mismo que para un católico lo es oír que Alá es el dios único. Los dogmas de una religión son blasfemias para la otra, entonces… ¿Quién decide lo que es blasfemia? Naturalmente ellos, los fanáticos, los intransigentes, los dogmáticos, los más profundamente abducidos.
Así hemos comprobado con sangre y dolor que los integristas Yihadistas imponen la pena de muerte a los sacrílegos. Haríamos mal en olvidar las actuaciones de los integristas católicos cuando ponen bombas en los espectáculos que no son del agrado de su credo.
Son numerosos los ejemplos que ilustran este comportamiento, como muestra podemos mencionar la bomba colocada en el camerino de Leo Bassi el año 2006 en el teatro Alfil de Madrid, o la amenaza de bomba que el mismo artista padeció en un espectáculo en Utrera el año 2008 porque el autor de la obra es crítico con “el cuentico del paseante sobre las aguas” o alucinaciones parecidas.
Ver a la sociedad movilizada en aras de la defensa del derecho a la libertad de expresión, levantada para defender una forma de vida alejada de fanatismos y respetuosa con las personas choca con el pensamiento retrógrado de personas que claman castigos para los blasfemos. Lamentablemente tienen razón cuando aluden al código penal, bastante lastimoso es que el mencionado Art. 525 no haya sido derogado y tirado a la basura. Ya contempla el Código Penal los delitos de Calumnias e Injurias como para introducir la falta de respeto a algo tan sui generis como los sentimientos, sean del tipo que sean estos sentimientos.
En una concepción laica de la convivencia no caben extremismos religiosos de ningún signo.
Zaragoza 9/12/2014
La asociación aragonesa Movimiento hacia un Estado Laico (MHUEL) comunica que el próximo sábado 13 de diciembre a las 13 horas se concentrará en la Plaza de España ( Zaragoza ) como viene haciendo todos los años con motivo del aniversario de la constitución española de 1978.
Este año , MHUEL desarrollará el acto presentando el documento elaborado por esta asociación titulado » IDEAS PARA UN PROGRAMA ELECTORAL CON CONTENIDO LAICO «
Adjuntamos el cartel elaborado para la concentración y el texto íntegro que leeremos durante el acto.
Saludos cordiales
MHUEL
“Hay que ser puros y castos, nos predicaban,
Mientras con la mano tonta, nos magreaban,…”
Esta era una de las estrofas de la canción “Mi Colegio “, que en los albores de los años 80 cantaba el grupo “La Trinca” en la que se relataba la fea costumbre que tenían los sotanados por sobar a los niños. Por desgracia hoy no puede estar más de actualidad.
Los escándalos que salpican al rebaño pastoral de la Iglesia Catolica han provocado que el mismoBertoglio tome cartas en el asunto para procurar limpiar las infames manchas que asolan a la institución.
España no podía ser una excepción en cuanto al comportamiento de los sacerdotes católicos, si los escándalos sexuales de Estados Unidos se pararon con estratosféricos acuerdos económicos y los de Irlanda, Polonia, y demás países con la intervención de las autoridades civiles, están por ver como se resolverá en nuestro país.
Es indudable que el asunto no es nuevo, “La Trinca” únicamente ponía sobre el escenario y en sus grabaciones lo que era vox populi.
En la actualidad la Archidiócesis de Granada es un polvorín, pero ya ha saltado por los aires la credibilidad de monseñor Ureña en Zaragoza y desde altas instancias Vaticanas ha sido invitado a dimitir después de que intentara utilizar el sistema yanqui para simular que no pasaba nada.
Por supuesto que no vamos a entrar a valorar el comportamiento de nadie, siempre y cuando no sea constitutivo de delito. Nos parece bien cualquier manifestación sexual.
Curiosamente es llamativo que se produzcan estos casos dentro de un colectivo tan beligerante con la unión carnal y que atribuye a este don humano la génesis de todos los males. Congregación que por otra parte transita por la vida con innumerables taras en su comportamiento sexual.
Personas que se atreven a juzgar a los homosexuales como anómalos, enfermos, degenerados o pervertidos, viajan en privado con las alforjas llenas del mismo comportamiento que – en público -abominan y condenan.
El remate a su cínica conducta lo pone Ureña en Zaragoza pagando un dineral como indemnización
simulada-diferida (eso ya lo hemos oído) dicen las mala lenguas que para silenciar el escándalo. El Arzobispo, para más inri, ha hecho el pago con un dinero que administra pero que no es suyo. Arzobispos, Obispos, curas, diáconos, una amalgama de sexo y poder que deja atónita a la grey eclesiástica.
Bertoglio tiene trabajo para explicar a los religiosos españoles que cuando las escrituras hablan de “Dejad que los niños se acerquen a mí”, no es para tenerlos a mano y abusar de ellos.