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NDP Cruces

En MHUEL celebramos la derrota judicial de la ultraderecha en Bezas y reclamamos a los responsables de la Administración Autonómica que actúen sin demora en todas las cumbres de Aragón.
El juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Teruel inadmite el recurso presentado en marzo del año pasado por la formación de extrema derecha ante el acuerdo del Concejo Abierto turolense de aprobar el derribo por motivos de seguridad e impone las costas, confirmando que la retirada de la cruz es una decisión técnica y legítima de la Administración.
Desde el Movimiento Hacia Un Estado Laico (MHUEL) valoramos positivamente la sentencia dictada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Teruel que ha inadmitido los recursos presentados para paralizar el derribo de la cruz de Bezas, en la Sierra de Albarracín, imponiendo a VOX el pago de las costas procesales. La resolución judicial confirma que ni el partido político ni sus representantes tenían legitimación para cuestionar una decisión adoptada por el Gobierno de Aragón por motivos de seguridad pública.
El fallo judicial rechaza la personación de las tres partes demandantes: José Ignacio R. M. que, según el escrito, pertenece a Abogados Cristianos −como deja caer el juez en la sentencia− pero que se presenta como particular, el grupo político, VOX y el portavoz de esta formación en las Cortes, Alejandro Nolasco.
Esta sentencia despeja cualquier duda: la retirada de la cruz de Bezas no es un acto ideológico sino una obligación de la Administración para proteger la vida de las personas que trabajan y pasean en ese entorno.
La ultraderecha convirtió un informe técnico en una batalla cultural y ha pagado el coste, económico y político, de ese error de cálculo.
Una campaña con base constitucional y ambiental que MHUEL inició en marzo de 2025, tras conocerse la orden de derribo de la cruz de Bezas, para exigir la retirada de todos los símbolos religiosos ubicados en cumbres y espacios naturales públicos de Aragón y su sustitución por elementos neutros de señalización, como hitos de piedra tradicionales o puntos geodésicos.
Fundamentamos nuestra demanda en dos pilares: la seguridad —las estructuras metálicas en altura actúan como conductores de rayos, como ya demostró el incidente de septiembre de 2024 en Bezas— y el principio de aconfesionalidad del Estado recogido en el artículo 16.3 de la Constitución Española.
Las montañas son patrimonio natural de toda la ciudadanía, creyente o no. No es razonable que espacios públicos financiados y gestionados por las administraciones alberguen símbolos que solo representan a una parte de la sociedad.
Desde MHUEL instamos a los responsables de la Administración Autonómica a retomar sin excusas el proceso de retirada de la cruz de Bezas y a extender el mismo criterio —seguridad, legalidad y respeto al principio de laicidad— al resto de estructuras religiosas instaladas en espacios naturales públicos de la comunidad.

El fallo abre una puerta y ahora le toca actuar a la Administración Autonómica. No hay recurso que valga, no hay legitimación política que ampare la inacción. La ley y los tribunales han hablado con claridad.

La unidad de la izquierda

El debate abierto en los grupos sociales en que participo sobre las conversaciones fallidas para alcanzar listas de unidad de la izquierda en Aragón me ha generado una sensación amarga: se centra en una especie de reparto de responsabilidades de la ruptura. En el fondo, se discute sobre cuestiones irrelevantes y se desvía el foco de lo que debiera ser importante para el problema que nos ocupa. Algo así como si los árboles impidieran ver el bosque.

Si en un ejercicio de ciencia ficción supusiéramos que cada una de las tres candidaturas (Cha, IU y Podemos) alcanzase el 10% en las tres circunscripciones y el PSOE rondase el 20% nadie estaría hablando de listas unitarias y la conversación sería sobre qué tipo de mayoría, con qué programa y qué gobierno se forma.

Si las listas unitarias están sobre la mesa es porque se piensa que pudieran ser el bálsamo de fierabrás para evitar el gobierno de las derechas extremas. Dos razones suelen aportarse. La primera es que permite sortear las trabas que impone la ley d’Hont para las candidaturas pequeñas y la segunda, que animaría la participación de la gente de la izquierda. Permitidme ser escéptico sobre ambas cues3ones.

Para ilustrar la primera se suele poner el ejemplo de los resultados de las úl3mas municipales en Huesca capital, donde 4 listas con porcentajes de votación superiores al 4% se quedaron sin representación. O Zaragoza, donde tanto Podemos como CHA quedaron fuera del ayuntamiento. Sin embargo, en las autonómicas, la ley d’Hont no supone una corrección importante de la proporcionalidad. La barrera nominal del 3% viene a ser la cifra mínima para alcanzar un escaño en la provincia de Zaragoza, donde hasta el momento todos lo han obtenido. Para Huesca o Teruel, el menor número de puestos a repartir exige porcentajes de votación más altos.

El hecho es que, con los datos de elecciones recientes, ni sumados los votos de las tres y otorgándoles un plus, daría para alterar la situación actual. Por tanto, no existen incentivos para el acuerdo.

Una extrapolación de los resultados de las últimas elecciones europeas (en las que CHA e IU iban juntos) proporciona una composición de la cámara muy similar a la actual. Aumentos de, por ejemplo, un 10% de los votos atribuibles a una hipotética lista unitaria no alteraría en lo sustancial la situación actual. Por tanto, no existen incentivos a un acuerdo. Y de darse la ganancia, no pasaría de ser la pequeña alegría en la casa del pobre de la que hablaba Cayo Lara, cuando mejoró el resultado de IU en un parlamento en el que la derecha contaba con una abultada mayoría absoluta.

El verdadero problema es que hoy no hay votos suficientes en el conjunto de la izquierda. ¿Serviría una lista unitaria para animar la participación? Sin duda, algo la animaría, aunque fuéramos conscientes de que se hubiera confeccionado para salir del paso (un tente mientras cobro), sin los mimbres necesarios para asegurar el trabajo en común en el medio y largo plazo. Pero eso no serviría para recuperar los 80000 votos perdidos desde 2015, ni tan siquiera para alterar en lo sustancial los resultados previsibles. Uno o dos escaños adicionales no ponen freno a la ultraderecha.

Y el crecimiento en votos no puede ser importante porque el espectáculo que hemos vivido en los últimos años no se olvida fácilmente y requiere rectificaciones creíbles. Las polémicas (por denominarlo suavemente) en listas y coaliciones en las sucesivas contiendas electorales, el incumplimiento de promesas, o la falta de una explicación razonada de las posiciones políticas adoptadas, en cuestiones consideradas esenciales (desde la derogación de la ley mordaza o la reforma laboral, la falta de solución al problema de la vivienda, el incremento desorbitado del gasto en defensa, o la gesticulación sin consecuencias prácticas frente al genocidio del pueblo palestino), promueven el desánimo y la falta de confianza en que el voto sirva para algo.

A la imagen generada por los errores propios hay que agregar la contribución de las cloacas mediáticas, policiales y judiciales, sin que se les haya intentado poner coto colectivamente. Al contrario, se han usado en las batallas internas.

El problema es que hay mucha gente para quien la esperanza de hace diez años se ha trocado en decepción. Y ese sentimiento conduce a no votar por quien le ha defraudado. No por ir unidos o separados, sino por no haber cumplido con las expectativas.

La unidad no es sólo juntar nombres en una lista, ponerse de acuerdo en el orden y en el reparto de los costes y beneficios de la operación. Requiere confianza y camaradería, un proyecto compartido, una organización interna democrática y transparente y mecanismos de resolución de las diferencias. Y experiencia práctica en la unidad por abajo en el trabajo cotidiano de las militancias. Y eso requiere tiempo y voluntad. Nada de esto parece estar en la agenda.

Por eso creo que la discusión actual sobre las listas unitarias no es otra cosa que un trampantojo táctico, constructor de relatos, que tan sólo conduce a profundizar en los enfrentamientos, acentuar las heridas preexistentes y generar otras nuevas, lo que hará más dificil una confluencia futura que sí es imprescindible. Porque en unas elecciones municipales, en las que el número de puestos es más reducido y el límite inferior es del 5%, el perjuicio de la desunión es constatable. Y, por supuesto, en las elecciones al Congreso, donde los porcentajes requeridos para el escaño superan el 15 o el 20% no hay otra opción si se quiere pintar algo.

Analizar porqué se han perdido esos miles de votos y la forma de recuperarlos debería ser el objeto del debate y eso no se consigue con una unidad de mesa camilla. Seguramente, es necesario comenzar con la crítica y la autocrítica que haga posible generar la confianza necesaria para desarrollar un proyecto común que despierte las ganas de participar.

No quiero ser derrotista, ni quiero contribuir a la abstención. Querría que el cambio en el foco de la discusión evitase esa guerrilla electoral iniciada que tan sólo contribuirá a profundizar y ampliar las filias y las fobias actuales, haciendo más dificil el debate que hará falta en el futuro.

Pedro García Castrillo

Expresidente de MHUEL

NDP:MHUEL rechaza el concierto confesional promovido por Vox en las Fiestas del Pilar

Zaragoza, 15 de septiembre de 2025

La asociación aragonesa Movimiento hacia un Estado Laico (MHUEL) manifiesta su rechazo frontal a la actuación musical de carácter confesional anunciada por el Ayuntamiento de Zaragoza para inaugurar las próximas Fiestas del Pilar.

El consistorio ha presentado un concierto religioso del sacerdote portugués conocido como Padre Guilherme, promovido por Vox y sufragado con 50.000 euros de dinero público. El evento, descrito como “actuación provida”, se celebrará el 3 de octubre en el escenario principal de la Fuente de Goya, el más grande de las fiestas.

Desde MHUEL denunciamos:
• Vulneración de la neutralidad institucional. El Ayuntamiento, como institución pública, no puede destinar recursos a promocionar actos confesionales de una religión concreta.
• Imposición ideológica. El concierto responde a una exigencia de un partido político en la negociación presupuestaria, no a la programación cultural ni al interés general.
• Uso partidista de las Fiestas del Pilar. Las fiestas deben ser un espacio de convivencia plural, no un escaparate de mensajes religiosos o de propaganda política.
• Desviación de fondos públicos. Se financia un acto evangelizador con cargo al presupuesto municipal, contradiciendo los principios constitucionales de aconfesionalidad.

MHUEL recuerda que el artículo 16.3 de la Constitución establece que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”. La programación cultural municipal debe regirse por criterios de interés público, diversidad y respeto a la pluralidad de creencias y convicciones de los ciudadanos, no por imposiciones confesionales.

Por todo ello, exigimos al Ayuntamiento de Zaragoza la retirada inmediata de este acto religioso de la programación oficial de las Fiestas del Pilar y reclamamos el estricto cumplimiento de la neutralidad institucional que corresponde a una administración pública en un Estado aconfesional.

PD: Mosén Ghuillerme es Capellán con el grado de Teniente Coronel en las fuerzas armadas portuguesas

MHUEL colabora en la presentación de numerosas solicitudes de apostasía en el arzobispado de Zaragoza

La definición de Apostatar, según la RAE, es: “dicho de una persona, abandonar públicamente su religión”. Son sus sinónimos: abjurar, renegar y retractarse.


En MHUEL hemos propiciado la apostasía colectiva de socias y socios, simpatizantes y personas de nuestro entorno que desean llevar a cabo dicho abandono y les hemos asesorado y acompañado en un camino que no es cómodo. Y seguiremos haciéndolo.


En la diócesis de Zaragoza, para apostatar es necesario enviar una solicitud, la partida de bautismo, y la copia del DNI como primer paso. Después, es necesario firmar ante notario, o ante el secretario-canciller, de manera presencial, que se comprenden y se asumen las consecuencias de nuestro abandono y renuncia a la fe católica. Hecho lo anterior, simplemente anotan en el margen libro correspondiente el abandono. Nada más y nada menos. Un trámite mucho más costoso que el del bautismo, en el que no se nos consulta (somos bebés¡¡) y que nos deja, según la doctrina católica, una marca imborrable, ya que supone abrazar la fe católica, como si una criatura de días o meses supiera algo de marcas imborrables. Pero casi peor es pensar cuál es el motivo mismo del bautismo, que tiene que ver con un supuesto “pecado original”. ¿Pero quién puede pensar que un bebé llega al mundo con nada menos que un pecado? Apostatar es, simplemente, conseguir una anotación en el margen de un libro. Pero es suficiente para las personas que, por diferentes motivos, toman la decisión.


Desde luego, el principal motivo es no querer pertenecer a una ¿institución? ¿asociación? ¿empresa? ¿estado Vaticano? ¿ente? que tiene actitudes misóginas, homófobas, oculta los casos de pederastia y bendice la pobreza mientras hace negocios millonarios con la educación, con la sanidad, y también mediante las inmatriculaciones de bienes que ha puesto a su nombre y que luego vende a precio de mercado. Por supuesto, no paga impuestos y se permite influir en la vida política del país. Siempre a mano derecha.


El hacerlo de manera colectiva nos anima y nos protege. Más de 70 personas lo vamos a hacer y el día 13 de Mayo se hará un acto simbólico frente al arzobispado para visibilizarlo. Nos anima porque es un camino que mucha gente quiere tomar, pero no se puede hacer click en un botón y hacer la solicitud de darse de baja. Ver a otras personas haciendo lo mismo y sentir la compañía de un grupo que piensa parecido anima, claro. Y nos protege, porque para emprender este acto de abandono, y culminarlo, necesitamos un escudo protector. En este país, apostatar es un acto de valentía. Gente cercana nunca sabrá la decisión tomada, y, en un sitio pequeño, es preferible que no se sepa que eres “la apóstata” o “el apóstata” del lugar. No está bien visto.


En MHUEL apoyamos y apoyaremos acompañando y asesorando a todas las personas que deseen apostatar, como acto de dignidad y de libertad de conciencia de cada cual.

Nota de Prensa de MHUEL en relación con el Informe sobre los abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia Católica presentado por el Defensor del Pueblo

El pasado 27 de octubre, el Defensor del Pueblo hizo público el “informe sobre los abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia Católica” resultado de los trabajos efectuados en cumplimiento de la encomienda efectuada por el Congreso de los Diputados en marzo de 2022.

Dicho informe ha puesto de manifiesto, por vez primera y de forma oficial, una situación que era vox populi pero de la que no se había estudiado su amplitud, sus repercusiones personales y sociales, ni los mecanismos por los que estos hechos han permanecido encubiertos y silenciados durante décadas. Valoramos positivamente que esta cuestión forme parte de la agenda política.

Las 777 páginas del informe y sus recomendaciones en materia de reconocimiento, prevención, reparación, apoyo a las víctimas y formación merecen una lectura atenta y un debate sereno. Sin embargo, hay dos asuntos que requieren atención.

1. La falta de colaboración de la Iglesia. A lo largo del informe se pone de manifiesto que algunas “diócesis han rechazado colaborar con la investigación, cuestionando la propia encomienda y no aportando ningún dato sobre abusos, o reconociendo la existencia de algún caso, pero sin ofrecer ningún dato al respecto”. Por otra parte, se han detectado en algunos episcopados “actitudes que indican una reticencia al reconocimiento y a la investigación de los casos de abusos”. Reconoce que no haber “podido acceder a información interna contenida en los archivos diocesanos ha impedido a la Comisión Asesora disponer de datos más aproximados sobre el número y características de los clérigos y religiosos que habrían perpetrado tales conductas”.

No se puede permitir que la Iglesia obstaculice y ponga trabas al desarrollo de una investigación sobre un problema de tal gravedad como es el de los abusos sexuales a la infancia. Deberían instituirse procedimientos para que se vieran obligados a colaborar con la investigación y, en los casos que corresponda, responder penalmente por abuso sexual y encubrimiento.

2. Las indemnizaciones no pueden correr a cargo del erario. En la recapitulación, el informe recomienda “La creación de un fondo estatal para el pago de las compensaciones a favor de las víctimas que acuerde el órgano especial mencionado en el punto anterior, en medida que la reparación corresponda al Estado.”

Es inaceptable que las indemnizaciones a las víctimas corran a cargo de la sociedad, incluyendo en ella a las propias víctimas -estimadas en 440.000 por el informe-, en lugar de ser asumidas por sus responsables. El resarcimiento pecuniario debe ser a costa de los abusadores y las instituciones que los amparan y encubren.

Aún si así fuera, en último término, es la sociedad la que acaba corriendo con las cargas, pues la Iglesia no se autofinancia como declaró (hipócritamente) que haría en los acuerdos de 1979. Al revés, la sufragamos entre todos con la estafa de las casillas en la declaración del IRPF, a través de exenciones de impuestos, de fundaciones y mecenazgos, de la subvención a los colegios de las órdenes religiosas y la explotación turística del patrimonio público expoliado mediante el privilegio de registrar bienes por la mera declaración del obispado.

Por ello se hace necesario e imprescindible denunciar el vigente Concordato con la Iglesia Católica, para que asuma su propia financiación, para liberar al Estado del corsé que los acuerdos suponen en materia educativa, y para el efectivo cumplimiento de la separación de la Iglesia y el Estado.

Laicismo: PSOE hablar con lengua de serpiente

El Ministerio de la Presidencia sacó ayer una nota de prensa informando del acuerdo alcanzado con representantes de confesiones minoritarias para equiparar el régimen fiscal de todas las confesiones religiosas.

La iniciativa que recoge la nota de prensa es puro marketing y muestra la cobardía del PSOE. Marketing porque, en lo sustancial, no altera el régimen fiscal existente. Tan sólo añade cuatro confesiones a las cuatro que tenían acuerdos previos. El sentido común nos dice que lo dejado de recaudar por esa nueva homologación será mínimo. Quizá una millonésima parte de lo que la Iglesia Católica se ahorra cada año por las exenciones fiscales que disfruta. Así pues, el único objetivo de este acuerdo es lavar la cara de una Conferencia Episcopal que, ahora sí, puede decir sin sonrojo que sus obligaciones fiscales son idénticas a cualquier otra confesión religiosa. Pura propaganda que olvida, por supuesto, que las cuantías implicadas son muy dispares, ya que si a una le eximen diez, a otra, mil millones.

Cobardía del PSOE porque ante los reclamos de la ciudadanía y de las corporaciones locales para que todos aporten al sostenimiento del Estado, de acuerdo a su capacidad como dicta la Constitución y se elimine la discriminación que hace que uno de los mayores (si no el mayor) propietarios de bienes inmuebles del país no tribute por su patrimonio, opta por evitar el enfrentamiento con el episcopado y, tras negociaciones opacas, extiende el privilegio al resto de las confesiones. Un comportamiento similar al seguido con las inmatriculaciones, en donde a pesar del acuerdo de gobierno con Unidas Podemos que emplazaba a recuperar el patrimonio usurpado, reuniones secretas con los obispos desembocaron en una suerte de amnistía registral, que deja en propiedad de la iglesia una gran parte del patrimonio histórico artístico, así como innumerables fincas e inmuebles, exentos de IBI y cuyos alquileres y rentas también escapan al impuesto de sociedades.

El Concordato con el Vaticano constituye la base en la que asientan las exenciones de la Iglesia. Pero es la Ley de Mecenazgo la que las ordena y canaliza, al equiparar a la Iglesia con entidades sin ánimo de lucro. Lo cierto es que, a pesar de que la existencia de voluntariosos cristianos de base que dedican tiempo y esfuerzo a la labor social, la Conferencia Episcopal Española es más una entidad sinónimo de lucro, siempre apegada al poder, que una ONG. Los obispos frecuentan más los registros de la propiedad y los despachos de los asesores fiscales y financieros que los comedores sociales.

El laicismo se basa en la autonomía e independencia entre el Estado y cualquier religión; también exige ausencia de discriminación, pero no sólo entre confesiones, también con los no creyentes. Si todas las personas físicas y jurídicas deben contribuir a la Hacienda Pública, de acuerdo a su capacidad, este acuerdo va en la dirección contraria al eximir a unas entidades privadas de contribuir al erario, sin más base que su naturaleza religiosa.

Además, hay opacidad y absoluta falta de transparencia. No existe una relación de inmuebles afectados ni parece haber voluntad política de elaborarla. El compromiso de confeccionar un listado de bienes inmatriculados por la Iglesia Católica fue cumplido por el Gobierno parcialmente y a destiempo. Tan sólo alguna comunidad autónoma, como la Navarra, ha hecho público un listado de los inmuebles apropiados por sus obispados desde 1978. En Aragón, del cuatripartito tan sólo oímos el crí crí de los grillos en medio de su silencio. Sin eso, no hay conocimiento público de lo que las haciendas locales dejan de ingresar y, en consecuencia, cuánto debemos aportar los demás para suplir esa carencia.

En la nota de prensa se hace referencia al IBI que recae sobre inmuebles dedicados al culto; ocultando que, en la práctica, la mayoría de los bienes exentos son objeto de actividad económica o comercial abarcando hoteles, parkings, comercios, alquileres, etc. Así pues, las exenciones no solo erosionan el erario sino que también constituyen una competencia desleal frente a negocios que cumplen “religiosamente” con sus obligaciones fiscales.

En fin, la nota de prensa incorpora en la esquina superior derecha de cada página el mensaje publicitario “Gobernamos Contigo”. Pues no. Gobiernan sin nosotr@s. A nuestra espalda y sobre nuestra espalda. Contra nosotr@s. Las banderas laicistas que levantan en los Congresos las esconden cuando están en el Gobierno.

Cuánta razón tenía Javier Krahe: hombre blanco hablar con lengua de serpiente.

Recuperando – NdP: Inmatriculaciones – 28-septiembre-2022

La coordinadora estatal RECUPERANDO rechazamos
enérgicamente la PNL aprobada relativa al impulso de
cambios normativos concernientes a ‘la libertad de
conciencia y la laicidad de las instituciones públicas’.
Creemos que incumple directamente el acuerdo de 2019
para establecer un gobierno de coalición

El pasado 12 de abril de 2022, el Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, presentó una Proposición no de Ley para el impulso de cambios normativos concernientes a la libertad de conciencia y la laicidad de las instituciones públicas, para su debate en la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados.


En ella se hacía referencia al cumplimiento de uno de los objetivos acordados para esta legislatura en el acuerdo firmado en diciembre de 2019 para el establecimiento de un gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos. Dicho acuerdo dice, textualmente, “hacer las modificaciones legislativas oportunas para facilitar la recuperación de los bienes inmatriculados indebidamente por la Iglesia, basados en el privilegio de inscribir en el Registro de la Propiedad bienes a partir de
simples declaraciones de sus propios miembros”.


En coherencia con dicho acuerdo, la PNL presentada en abril recogía varios puntos:


“3.- Recabar de los Registros de la Propiedad el listado y notas simples de todos los bienes inmatriculados por la Iglesia católica (en cualquiera de sus denominaciones) desde 1946 hasta 1998 que hayan sido inscritos al amparo del artículo 206 de la Ley Hipotecaria vigente en ese periodo.


4.- Hacer las modificaciones legislativas oportunas para retrotraer los bienes que fueron inmatriculados por la Iglesia mediante el privilegio de inscribir en el Registro de la Propiedad a partir de simples declaraciones de sus propios miembros.


5.- Hacer las modificaciones legislativas oportunas para que los bienes del Patrimonio Histórico Español declarados de interés cultural en posesión de las instituciones eclesiásticas sean declarados de dominio público y queden afectados a las Administraciones Públicas.”


Ayer, 27 de septiembre, se aprobó en la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados la misma Proposición no de Ley relativa al impulso de cambios normativos concernientes a la libertadde conciencia y la laicidad de las instituciones públicas. En ella, se limita a decir:


“3) Seguir clarificando la situación jurídica de los bienes inmatriculados en posesión de la Iglesia con el objetivo de remover los obstáculos existentes para su recuperación por sus legítimos propietarios.”


El cambio experimentado en la PNL, en lo que a las inmatriculaciones de la iglesia se refiere, no soloes notorio, sino que la desvirtúa completamente de su espíritu inicial.


En lugar de avanzar hacia una solución de la problemática de las inmatriculaciones se ha buscado una fórmula de compromiso mediante la que ‘clarificando’ y ‘removiendo’ no vamos a ninguna parte
y validamos la situación actual. Téngase en cuenta que no solo no se ha declarado la nulidad de las inmatriculaciones posteriores a 1978, que incumplen flagrantemente nuestra Constitución, sino que ni siquiera se ha hecho pública la totalidad de inmatriculaciones (más de 100.000).
Únicamente se conoce una pequeña parte de ellas, a través de unos listados que ni siquiera permiten identificar los bienes.


Desde la coordinadora estatal RECUPERANDO rechazamos enérgicamente la formulación utilizada en la PNL y creemos que incumple directamente el acuerdo de 2019 para establecer un gobierno
de coalición.


28 de septiembre de 2022.


Contacto: Andrés Valentín González – 630.080.101

Comunicado de Prensa del Movimiento Hacia Un Estado Laico (MHUEL)

El Movimiento Hacia Un Estado Laico (MHUEL) se ha venido manifestando, año tras año, al paso de la procesión de la Corporación Municipal desde el Ayuntamiento a la misa pontifical en la Catedral de La Seo, entendiendo que la institución, como tal, no puede participar en actividades confesionales sin contravenir el artículo 16.3 de nuestra Constitución.

Por ello, habíamos comunicado a la Delegación del Gobierno en Aragón la convocatoria de un acto de protesta en la plaza de la Seo a las 10.15, el próximo día 29 de Enero.

Hoy hemos tenido noticia de fuentes del Ayuntamiento de que “no habrá salida en Corporación y, por tanto, no es necesaria la banda de Concejal”, lo que nos lleva a desconvocar el mencionado acto de protesta.

Siempre hemos afirmado que no tenemos nada en contra del ejercicio de la libertad de culto de aquellos concejales que deseen participar, privadamente y a título personal, en actos religiosos pero nos oponemos rotundamente a su presencia, con banda e insignia, en nombre de una institución que debe representar a toda la ciudadanía.

Esta desconvocatoria no impide que sigamos manifestando nuestra  oposición a la vigencia de un Reglamento de Protocolo y Ceremonial del Ayuntamiento de Zaragoza claramente confesional.

NDP MHUEL – Blanqueo Inmatriculaciones entre iglesia y gobierno

Enlace NDP Recuperando

Zaragoza a 25-1-2022.

A lo largo del día de ayer nos vimos sorprendidos por las noticias provenientes de la Conferencia Episcopal y por las declaraciones del Ministro Bolaños en relación con el problema de las inmatriculaciones de bienes inmuebles por parte de la Iglesia Católica.

Los titulares de los medios se centraban en el hecho de que la Conferencia Episcopal (CE) reconocía en un informe que cerca de 1000 de los 34000 bienes inmatriculados por la Iglesia entre 1998 y 2015 pertenecen a un tercero o no consta su titularidad, asumiendo por exclusión que los restantes no son objetables.

El informe es realizado por la propia CE a partir de un listado de inmatriculaciones incompleto hecho público por el Gobierno. Decimos incompleto porque en él no figuran las inscripciones registrales previas a 1998 (entre las que se encuentran la mayor parte de los templos de Zaragoza capital) ni incluye la información de las notas simples que permitiría identificar con claridad los inmuebles de que se trata.

Mientras los medios interrogan por los bienes afectados, nosotros nos preguntamos cómo es posible que bienes pertenecientes a un tercero figuren inscritos en los registros de la propiedad a nombre de entidades eclesiásticas. Qué título aportó el eclesiástico que solicitaba la inscripción, qué comprobaciones realizó el registrador que la practicó y qué legislación permitió que esas apropiaciones indebidas se dieran. Las preguntas son pertinentes en términos generales y en el caso particular del conocido templo de San Juan de los Panetes de Zaragoza, en el que una prospección azarosa de Mhuel permitió detectar que fue inscrito por la diócesis zaragozana a finales de los ochenta cuando desde 1933 formaba parte del Patrimonio Nacional. El “error” (por denominarlo suavemente) fue subsanado casi treinta años después, en 2017, cuando la diócesis solicitó cancelar la inscripción.

Por ello, desde MHUEL cuestionamos todo el proceso. Todas las inmatriculaciones realizadas desde 1978 al amparo de una ley que equiparaba a obispos con notarios deben ser declaradas nulas de pleno derecho, por inconstitucionalidad manifiesta sobrevenida. No negamos el derecho de la iglesia a ser titular de bienes, como cualquier persona física o jurídica, pero no a inscribirlos como propios apoyándose en la mera declaración de los prelados.

El camino sugerido por el Ministro para la recuperación de esos bienes por sus legítimos dueños lleva a la apertura de miles de procesos judiciales costosos en tiempo y recursos, que obligan a demostrar la propiedad de quien impugna cuando la iglesia ha inscrito esos bienes sin aportar más título que la palabra del eclesiástico.

El Gobierno, con este proceder, está reconociendo la apropiación de hecho de la mayor parte de los inmuebles, incluyendo en ellos bienes de dominio público, que deberían ser intransferibles y que forman parte del patrimonio histórico-artístico de nuestro país, incumpliendo su propio acuerdo programático en cuyo apartado 5.11 figura que “haremos las modificaciones legislativas oportunas para facilitar la recuperación de los bienes inmatriculados indebidamente por la Iglesia basadas en el privilegio de inscribir en el Registro de la Propiedad bienes a partir de simples declaraciones de sus propios miembros”.

En Mhuel entendemos que el problema no puede ser resuelto con una negociación opaca como la abordada con la CE sino que requiere una respuesta global y justa debatida en el marco del Parlamento. Por nuestra parte, seguiremos impulsando dicha vía y denunciando este expolio patrimonial.

Iniciativa parlamentaria en el Congreso sobre inmatriculaciones de la Iglesia

Petición al congreso de los diputados

30 colectivos ciudadanos presentan en el Congreso una iniciativa parlamentaria sobre las inmatriculaciones de la Iglesia
Solicitan un listado completo de inscripciones episcopales desde 1946 y un inventario de monumentos que queden fuera del tráfico
mercantil, tal como anuncia la nueva Ley de Patrimonio

Madrid, 6 de octubre de 2021. Representantes de treinta colectivos de una decena de comunidades autónomas han celebrado esta mañana un acto de denuncia ante el Congreso de los Diputados, después de presentar una iniciativa parlamentaria en defensa del inmenso patrimonio histórico inmatriculado por la Iglesia católica. Bajo el lema “Recuperando nuestro patrimonio público”, la
coordinadora que agrupa al movimiento patrimonialista ha querido expresar su indignación por la claudicación del Gobierno de coalición ante el expolio episcopal de más de cien mil bienes registrados a su nombre en virtud de un subterfugio jurídico claramente inconstitucional.


Minutos antes, representantes de la coordinadora Recuperando han entregado en el registro del Parlamento un escrito con tres peticiones muy precisas. La primera de ellas se refiere al anteproyecto de la Ley de Patrimonio Histórico y reclama un
listado de los monumentos que, según el borrador de la nueva norma, no podrán ser vendidos por la Iglesia a terceros, salvo al Estado. Además pregunta si su exclusión del tráfico mercantil representa consecuentemente la consideración de dominio público, tal como sostienen muchos juristas.


De lo contrario, bienes de enorme valor patrimonial y cultural, como la Giralda de Sevilla, el arte prerrománico asturiano o la Mezquita de Córdoba, que hoy figuran en el registro de la propiedad privada tras su inmatriculación por los obispos, podrían en un futuro ser vendidas como lo han sido otros tesoros artísticos de profunda raigambre histórica.

En el escrito, la coordinadora Recuperando también solicita la declaración de nulidad en el plazo de seis meses de todas las inmatriculaciones “realizadas por la Iglesia con el único título de certificación eclesiástica”, lo que supone un claro privilegio predemocrático para los diocesanos, al ser equiparados con fedatarios públicos. Finalmente, pide un listado completo y detallado de todas las inscripciones episcopales practicadas entre 1946, el año en que se promulgó la reforma franquista de la Ley Hipotecaria, y 2015, cuando fue derogada. El inventario publicado por el Gobierno a principios de año solo incluía, de manera
fragmentaria e insuficiente, las inmatriculaciones efectuadas entre 1998 y 2015. Ese catálogo rondaba los 35.000 registros en solo 17 años, lo que induce a estimar en más de 100.000 los bienes apropiados por los prelados.


La coordinadora patrimonialista ha celebrado hoy reuniones con varios grupos parlamentarios, entre ellos, Unidas Podemos, PNV e Izquierda Confederal, y tiene el compromiso de hacerlo en breve con el PSOE y EH Bildu. También ha cerrado un encuentro en los próximos días con altos responsables del Ministerio de Justicia.


Recuperando ha recibido con sorpresa y contrariedad la pasividad del Gobierno en la cuestión de las inmatriculaciones. “No es de recibo que el Ejecutivo de coalición dé carpetazo al expolio de miles de bienes por los obispos, gran parte de los cuales integran el legado cultural de todos los ciudadanos y ciudadanas desde tiempo inmemorial”, protesta el coordinador del colectivo, Andrés Valentín.
“Mucho más cuando tanto el PSOE como Unidas Podemos se comprometieron en su programa de Gobierno a poner en marcha modificaciones legislativas para anular las inmatriculaciones”, remacha.


Antonio Manuel Rodríguez, profesor de Derecho Civil y portavoz de Recuperando, subrayó, por su parte, que el “Gobierno tiene la obligación de promulgar una reforma legislativa que clarifique qué bienes pertenecen al dominio público y cómo van a ser protegidos legalmente para evitar apropiaciones como esta”.


Esta misma tarde verá la luz un nuevo colectivo patrimonialista en Madrid, que es de las pocas comunidades autónomas que hasta ahora no tenían una organización ciudadana específica. El acto fundacional tendrá lugar en la Sala de las 13 Rosas, en la calle Lope de Vega, y contará con la participación de representantes de
varias organizaciones ciudadanas.

Contacto prensa
Andrés Valentín (630 08 01 01), coordinador de Recuperando.
Antonio Manuel Rodríguez (696 74 44 39), portavoz de Recuperando.