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NO SON 1.000. SON 100.000

El 16 de febrero del año pasado, la entonces Vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, presentó el listado de 34.976 inmatriculaciones realizadas por la Iglesia católica entre 1998 y 2015. Fue un éxito sin paliativos de las organizaciones ciudadanas, que llevan denunciando desde hace casi 15 años la privatización masiva de fincas e inmuebles. De hecho Recuperando había solicitado esa información en un escrito presentado en el Congreso el 7 de febrero de 2017.

No obstante, esa publicación es también importante porque pone de manifiesto sus límites:

• Nada se dice de las inmatriculaciones realizadas antes de 1998.

• Los listados no permiten identificar los bienes inmatriculados.

• Ocultan los bienes inmatriculados como edificios anexos: la Giralda de Sevilla, el Micalet de Valencia, etc.

• Y, sobre todo, contradice los compromisos asumidos por el Gobierno.

Tanto en los programas electorales del PSOE y de Unidas Podemos, como en el programa del gobierno de coalición y Pedro Sánchez en su discurso de investidura se comprometieron a efectuar las modificaciones legislativas oportunas para revertir las inmatriculaciones realizadas por la Iglesia católica. ¿Dónde están esas modificaciones legislativas?

Exigimos información detallada de las inmatriculaciones realizadas desde 1946.

Reivindicamos la nulidad de las inmatriculaciones, especialmente de las realizadas después de 1978 por inconstitucionalidad sobrevenida.

Reivindicamos una ley que fije los criterios para calificar nuestro patrimonio cultural religioso de dominio público y establezca los procedimientos para su catalogación y registro.

El Gobierno abandona a su suerte a particulares y entidades locales para que litiguen en largos y costosos procesos judiciales por la recuperación de sus bienes arrebatados pro la jerarquía católica.

Tras meses de negociaciones secretas, el Gobierno recibe en una exhibición de parafernalia episcopal, el listado del millar de bienes incluidos incorrectamente en el listado, pretendiendo legalizar el resto. No son mil; son cien mil..

Nos hemos dirigido a siete ministros de Pedro Sánchez (Carmen Calvo, José Manuel Rodríguez Uribes, Teresa Delgado, Juan Carlos Campo, Miquel Iceta, Félix Bolaños y Pilar Llop) solicitando un contacto para hacerles llegar nuestras propuestas. Ninguno/a de ellos/as ha tenido interés en conocerlas. Debido a este evidente agravio en el tratamiento privilegiado a la Iglesia católica y desdeñoso con las organizaciones ciudadanas, Recuperando solicita una reunión con Pedro Sánchez para que, al menos, conozca personalmente nuestras consideraciones y propuestas.

Si el Gobierno de coalición no ha estado a la altura de su compromiso histórico y los tribunales siguen dando cobertura a este expolio, la coordinadora estatal Recuperando y las organizaciones que la integran seguirán batallando hasta conseguir que los bienes inmatriculados reviertan a la situación anterior a su apropiación por la Iglesia católica. Seguiremos batallando hasta conseguir una regulación que defienda nuestro patrimonio de dominio público y establezca los procedimientos para su catalogación y registro.

Por ello, hemos vuelto a convocar concentraciones en distintas localidades para exigir información suficiente de todas las inmatriculaciones, la recuperación de los bienes inmatriculados y la defensa del patrimonio público.

Iniciativa parlamentaria en el Congreso sobre inmatriculaciones de la Iglesia

Petición al congreso de los diputados

30 colectivos ciudadanos presentan en el Congreso una iniciativa parlamentaria sobre las inmatriculaciones de la Iglesia
Solicitan un listado completo de inscripciones episcopales desde 1946 y un inventario de monumentos que queden fuera del tráfico
mercantil, tal como anuncia la nueva Ley de Patrimonio

Madrid, 6 de octubre de 2021. Representantes de treinta colectivos de una decena de comunidades autónomas han celebrado esta mañana un acto de denuncia ante el Congreso de los Diputados, después de presentar una iniciativa parlamentaria en defensa del inmenso patrimonio histórico inmatriculado por la Iglesia católica. Bajo el lema “Recuperando nuestro patrimonio público”, la
coordinadora que agrupa al movimiento patrimonialista ha querido expresar su indignación por la claudicación del Gobierno de coalición ante el expolio episcopal de más de cien mil bienes registrados a su nombre en virtud de un subterfugio jurídico claramente inconstitucional.


Minutos antes, representantes de la coordinadora Recuperando han entregado en el registro del Parlamento un escrito con tres peticiones muy precisas. La primera de ellas se refiere al anteproyecto de la Ley de Patrimonio Histórico y reclama un
listado de los monumentos que, según el borrador de la nueva norma, no podrán ser vendidos por la Iglesia a terceros, salvo al Estado. Además pregunta si su exclusión del tráfico mercantil representa consecuentemente la consideración de dominio público, tal como sostienen muchos juristas.


De lo contrario, bienes de enorme valor patrimonial y cultural, como la Giralda de Sevilla, el arte prerrománico asturiano o la Mezquita de Córdoba, que hoy figuran en el registro de la propiedad privada tras su inmatriculación por los obispos, podrían en un futuro ser vendidas como lo han sido otros tesoros artísticos de profunda raigambre histórica.

En el escrito, la coordinadora Recuperando también solicita la declaración de nulidad en el plazo de seis meses de todas las inmatriculaciones “realizadas por la Iglesia con el único título de certificación eclesiástica”, lo que supone un claro privilegio predemocrático para los diocesanos, al ser equiparados con fedatarios públicos. Finalmente, pide un listado completo y detallado de todas las inscripciones episcopales practicadas entre 1946, el año en que se promulgó la reforma franquista de la Ley Hipotecaria, y 2015, cuando fue derogada. El inventario publicado por el Gobierno a principios de año solo incluía, de manera
fragmentaria e insuficiente, las inmatriculaciones efectuadas entre 1998 y 2015. Ese catálogo rondaba los 35.000 registros en solo 17 años, lo que induce a estimar en más de 100.000 los bienes apropiados por los prelados.


La coordinadora patrimonialista ha celebrado hoy reuniones con varios grupos parlamentarios, entre ellos, Unidas Podemos, PNV e Izquierda Confederal, y tiene el compromiso de hacerlo en breve con el PSOE y EH Bildu. También ha cerrado un encuentro en los próximos días con altos responsables del Ministerio de Justicia.


Recuperando ha recibido con sorpresa y contrariedad la pasividad del Gobierno en la cuestión de las inmatriculaciones. “No es de recibo que el Ejecutivo de coalición dé carpetazo al expolio de miles de bienes por los obispos, gran parte de los cuales integran el legado cultural de todos los ciudadanos y ciudadanas desde tiempo inmemorial”, protesta el coordinador del colectivo, Andrés Valentín.
“Mucho más cuando tanto el PSOE como Unidas Podemos se comprometieron en su programa de Gobierno a poner en marcha modificaciones legislativas para anular las inmatriculaciones”, remacha.


Antonio Manuel Rodríguez, profesor de Derecho Civil y portavoz de Recuperando, subrayó, por su parte, que el “Gobierno tiene la obligación de promulgar una reforma legislativa que clarifique qué bienes pertenecen al dominio público y cómo van a ser protegidos legalmente para evitar apropiaciones como esta”.


Esta misma tarde verá la luz un nuevo colectivo patrimonialista en Madrid, que es de las pocas comunidades autónomas que hasta ahora no tenían una organización ciudadana específica. El acto fundacional tendrá lugar en la Sala de las 13 Rosas, en la calle Lope de Vega, y contará con la participación de representantes de
varias organizaciones ciudadanas.

Contacto prensa
Andrés Valentín (630 08 01 01), coordinador de Recuperando.
Antonio Manuel Rodríguez (696 74 44 39), portavoz de Recuperando.

Zaragoza concentracion recuperando

MANIFIESTO 22 DE JUNIO

Recuperando nuestro patrimonio público

Gracias a la tenacidad del movimiento ciudadano patrimonialista, hoy sabemos que la Iglesia católica ha privatizado casi 35.000 bienes desde 1998, buena parte de ellos pertenecientes al incalculable legado cultural construido y sostenido desde tiempo inmemorial por los pueblos y las instituciones públicas. Pero la cifra puede triplicarse si se incluyen en el listado todos los bienes inmatriculados desde 1946 en virtud del artículo 206 de la Ley Hipotecaria, que otorgaba a la Iglesia católica un privilegio claramente inconstitucional.

La publicación parcial del listado de bienes inmatriculados el pasado febrero es un éxito sin paliativos del movimiento ciudadano. Pero es un éxito insuficiente. El Gobierno presuntamente más progresista de la historia ha incumplido su compromiso programático y ha dado carpetazo a este escándalo monumental legitimando la apropiación eclesiástica de decenas de miles de edificios, fincas, plazas, cementerios y monumentos que forman parte de nuestra historia común.

Conviene recordar hoy las palabras del presidente Sánchez en su solemne discurso de investidura ante nada menos que la sede de la voluntad popular: “El Gobierno realizará las modificaciones legislativas oportunas para facilitar la recuperación de los bienes que hayan sido inmatriculados indebidamente por la Iglesia”. Ha transcurrido año y medio desde entonces y el Ejecutivo no solo no ha movido un dedo para anular las inmatriculaciones ilegítimas sino que, de forma clandestina y absolutamente opaca, ha acordado con la jerarquía católica amnistiar el inmenso expolio patrimonial.

En todo este tiempo, el Gobierno no ha tenido ni siquiera el decoro de recibir a Recuperando u otras organizaciones patrimonialistas para escuchar sus argumentos. Y lo que es peor: ha dejado en manos de ayuntamientos y particulares la eventual reclamación ante los tribunales de lo que a todas luces es una cuestión de Estado. Es preciso subrayar que nuestra reivindicación no es un asunto de carácter religioso sino estrictamente patrimonial.

Hoy, a iniciativa de la Coordinadora Recuperando, nos convocamos aquí y en otras 16 ciudades de 9 comunidades autónomas para recordarle a nuestro Gobierno sus compromisos ante el Congreso de los Diputados. Y para decirle que no vamos a tirar la toalla. Y que vamos a seguir reclamando una solución global y justa que devuelva al dominio público lo que ha sido históricamente de todas y de todos.

COMUNICADO MHUEL / QUERELLA REGISTRADOR Y SUBDIRECTORA GRAL DGRN

Providencia

Zaragoza a 20 de abril de 2021


     La asociación aragonesa Movimiento hacia un Estado Laico ( MHUEL ) comunica :
     Por providencia fechada el 15 de abril de 2021 ; el titular del Juzgado de Instrucción nº9 de Zaragoza cita a declarar en calidad de investigados al Registrador nº2 de la Propiedad de Zaragoza y a la Subdirectora general de la Dirección General de Registros y Notariados . ( Se adjunta Providencia )


Atentamente
MHUEL

COMUNICADO MHUEL / ADMISION A TRAMITE QUERELLA CONTRA REGISTRADOR DE LA PROPIEDAD

Auto de admision querella

Zaragoza a 22 de marzo de 2021       

La asociación aragonesa Movimiento hacia un Estado Laico ( MHUEL )  comunica :            Que ha tenido conocimiento mediante Auto judicial fechado el 18 de marzo por el  Juzgado de Instrucción nº9 de Zaragoza ; la admisión a trámite de la querella presentada por esta asociación contra el Registrador de la Propiedad nº2 de Zaragoza ; D. Joaquín José Oria Almudí y la Subdirectora de la Dirección General de Registros y Notariados ;  Dña. Rebeca Laliga Miso por los presuntos delitos de prevaricación administrativa y falsedad documental.         

El Juzgado ordena la incoación de diligencias previas y admite toda la documental presentada por MHUEL. ( Adjuntamos Auto en archivo ) 

Atentamente  

MHUEL

inmatriculaciones Comunicado Recuperando

Entrevista a Jorge Garcia Presidente de MHUEL en Aragon TV


La coordinadora Recuperando, que agrupa a más de 20 asociaciones patrimonialistas de todas las comunidades autónomas, desea difundir el siguiente comunicado en relación a la entrega del listado de inmatriculaciones de la Iglesia católica por el Gobierno central al Congreso de los Diputados, en cumplimiento de una petición parlamentaria de marzo de 2017.

  1. La difusión del inventario de bienes inmatriculados por la iglesia católica entre 1998 y 2015 es un éxito sin paliativos de las organizaciones ciudadanas, que llevan denunciando desde hace casi 15 años la privatización masiva de fincas e inmuebles en virtud de un privilegio eclesiástico. Es de justicia reconocer la labor tenaz y decidida de las asociaciones. No obstante, el listado es parcial e insuficiente. No incluye los bienes inmatriculados desde 1946, cuando se promulgó el polémico artículo 206 de la Ley Hipotecaria, ni se han facilitado las notas simples del registro, lo que complica enormemente la identificación de las fincas inscritas. El número global de inmatriculaciones podría ascender a casi
    100.000.
  2. El informe gubernamental que acompaña al inventario recoge un prolijo argumentario jurídico que viene a certificar la presunta inconstitucionalidad del mecanismo inmatriculador al equiparar a la Iglesia con la administración pública y a los obispos con notarios. Esa prerrogativa vulnera flagrantemente el precepto constitucional de igualdad ante la ley y aconfesionalidad del Estado, y habría otorgado a los obispos el privilegio de autocertificar la titularidad de decenas de
    miles de bienes sin garantía jurídica alguna.
  3. Las inmatriculaciones son, por tanto, nulas de pleno derecho. Si los obispos quieren inscribir bienes que presuponen de su propiedad deben hacerlo por los cauces ordinarios y con los mismos dispositivos registrales que cualquier ciudadano para evitar abusos como la apropiación de miles de inmuebles sin
    aportar título material, muchos de los cuales integran el valiosísimo legado cultural.
  4. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, selló en su discurso de investidura el compromiso expreso de efectuar las “modificaciones legislativas” oportunas para “revertir las inmatriculaciones” practicadas por la Iglesia católica en virtud de un privilegio predemocrático. Es evidente que el presidente Sánchez ha incumplido su palabra. Aún reconociendo el informe gubernamental que las inmatriculaciones eclesiásticas se ejecutaron previsiblemente en base a una
    normativa inconstitucional, el Ejecutivo no parece dispuesto a anularlas y abandona a su suerte a particulares y ayuntamientos para que litiguen en largos y costosos procesos judiciales la recuperación de sus bienes arrebatados.
  5. La misma Proposición No de Ley (PNL), firmada por el PSOE y UP en la primavera de 2017 y que propició la publicación del presente listado de inmatriculaciones, ya consideraba la naturaleza demanial de los templos de culto y exigía al Gobierno la reclamación de la “titularidad del dominio” para aquellos inmuebles que carecieran de “título material” o “no susceptibles de propiedad privada”. La propia vicepresidenta, Carmen Calvo, suscribió otro documento jurídico en 2018 defendiendo la titularidad pública de la Mezquita y promoviendo un recurso de inconstitucionalidad ante el TC contra las inmatriculaciones eclesiásticas.
  6. El Gobierno de coalición quiere dar carpetazo a este monumental escándalo patrimonial en quebranto manifiesto de su compromiso electoral y programático con la ciudadanía. Y, por razones que no ha sido capaz de explicar, ha indultado la
    apropiación masiva de fincas y bienes de indudable valor histórico por parte de la jerarquía católica después de negociaciones secretas que se han desarrollado en la más absoluta opacidad. Recuperando aún espera después de casi tres años que algún representante del Gobierno se digne a escuchar los argumentos de las organizaciones ciudadanas.
  7. Recuperando quiere expresar su profunda decepción por una renuncia gubernamental que solo se puede explicar desde la cobardía histórica para frenar los seculares privilegios de la jerarquía católica. Ni el presunto Gobierno más progresista de los últimos 80 años ha sido capaz de defender la legalidad
    constitucional frente al poder de los obispos. Si nuestros representantes públicos no han estado a la altura de su compromiso histórico, Recuperando sí lo estará.
    Contactos
    Antonio Manuel Rodríguez, portavoz de Recuperando (696744439)
    Andrés Valentín, coordinador de Recuperando (630080101

Inmatriculaciones, un saqueo consentido a la Iglesia Católica

En términos de derecho, la inmatriculación es la primera inscripción en el registro de la propiedad de una finca, casa, frontón, catedral, etc., etc. Esta acción de inmatricular lo lleva a cabo el notario. Lo que sucede es que, según el artículo 206 de la ley hipotecaria de 1946 y el reglamento de esta ley de 1947, se reconoce a la Iglesia, concretamente a los obispos, como fedatarios públicos para inmatricular bienes. Esta ley franquista concede un privilegio a la Iglesia incontestable, quizá como premio a su inestimable colaboración en la guerra civil, por ser su fiel aliada. El caso es que esta ley se mantuvo vigente hasta el 2015, año en que quedó derogada por un toque del Tribunal de Estrasburgo. En todo ese tiempo el único que la modificó para privilegiar más aún a la Iglesia fue el gobierno de Aznar en 1998. Hasta entonces la ley no contemplaba la inmatriculación de lugares de culto (iglesias, catedrales, basílicas, conventos…), pero desde entonces la Iglesia tuvo barra libre para registrar a su nombre todo lo que pudo pillar. El expolio del patrimonio del pueblo ha sido escandaloso y todo ello con el consentimiento de los gobiernos de turno, tanto del PSOE como del PP. A todo esto los gobiernos de Aragón no han tenido los arrestos suficientes como para defender lo que es del pueblo aragonés, sumisos con la Iglesia, inclinando vergonzosamente la cabeza a la todopoderosa Iglesia Católica.

Lo primero que llama la atención es como una ley inconstitucional, franquista, pudo pervivir sin ningún tipo de problema hasta el 2015. ¿Pasó inadvertida? ¿No tuvieron las narices suficientes para denunciarla? Es razonable pensar que todas las actuaciones efectuadas al amparo de esta ley inconstitucional, son nulas y por lo tanto todos los registros efectuados deberían ser revertidos a su anterior estado. ¿Por qué el aparato jurídico del Estado no ha hecho nada?

Que un diocesano fuera al registro civil y sin necesidad de presentar ningún documento acreditativo de propiedad, mediante un ridiculísimo pago, pasara a ser el dueño del bien registrado, es algo impensable en un país democrático y desarrollado. Desde el registro hasta que el bien fuera suyo debían pasar 20 o 30 años según las comunidades autónomas. Se da la circunstancia de que los diocesanos no daban cuenta a nadie y en las ciudades y pueblos eran ignorantes que la Iglesia se hacía la propietaria de fincas, casas, ermitas, catedrales, iglesias, etc., monumentos espectaculares, con una riqueza arquitectónica e histórica impresionantes, como puede ser La Seo de Zaragoza (por nombrar una…). Claro, este modo de proceder, alevosamente, a traición, calladamente, como un bandido que roba los bienes que pertenecen al común, al pueblo, es indigerible, ¡penoso!

Todas esas propiedades pertenecen al pueblo, él ha sido su constructor y su mantenedor a base de impuestos a lo largo de la historia. Que la Iglesia lo haya empleado para oficiar actos litúrgicos de su confesión o para exponer toda clase de ornamentos, frescos, esculturas, cuadros, etc., no le dan el derecho de propiedad, al menos no desde un punto de vista racional.

Uno piensa en la gran contradicción que existe entre la prédica del evangelio de Jesús, el de los pobres y desheredados de la tierra, del cual hacen gala los ministros eclesiásticos con falsa humildad y artificialidad manifiesta, y la práctica cotidiana económica de la Iglesia, hasta el punto de haberse convertido en la mayor inmobiliaria del reino.

También llama la atención que es el Papa de Roma, el presidente de ese hipotético estado vaticano (aunque formalmente no lo sea), el que dirige todo este tinglado, al que deben obediencia y que se erige en el dueño de este emporio urbanístico y de todo lo que hay dentro de los edificios…

Estos días, el Gobierno del PSOE y IU-Podemos, manda al congreso una lista de bienes inmatriculados, pero no esta completa pues solo contempla aquellos bienes inmatriculados desde la ley Aznar de 1998, cerca de 40.000 bienes, casi nada… De entrada reconocen a la Iglesia como propietaria, aceptando que no haya presentado en su día ningún documento acreditativo de propiedad, tendrán que ser las personas individuales o ayuntamientos quienes tengan que presentar esos documentos para demostrarlo… ¡Vergonzoso! O sea, un procedimiento que funciona al revés y que va a provocar un follón en los juzgados de grandes dimensiones. Y a propósito de documentos, en muchísimos casos no hay documentación, no ha sido necesaria porque esos edificios eran del pueblo, del Ayuntamiento, del Estado…

El tema esta en que en ese listado no aparece ningún bien en nuestra ciudad, en Zaragoza. ¿Por qué? Pues porque en los años 80 se inmatriculó todo lo que fue menester pasando de la ley entonces vigente y sin esperar a la modificación de Aznar. Esto es tremendo, ya que la mayor parte de las inmatriculaciones fueron anteriores a 1998. ¿Entonces por qué solo se refiere el Gobierno a las registradas desde 1998? Pues no lo entendemos. Sospechamos que en estos últimos tiempos ha habido negociaciones con la Iglesia a espaldas nuestras, de la sociedad civil y se han llegado a este acuerdo tan balsámico para la Iglesia. Esta tendrá que devolver aquellas propiedades en se presente documentación que contradiga la inmatriculación… Serán los mínimos. ¿Qué pasa con los decenas de miles de bienes inmatriculados desde 1946 a 1998? ¿Hacemos la vista gorda? ¿Así se solventa el problema con esta institución privada y expoliadora del patrimonio del pueblo aragonés?

El Gobierno de nuestra Comunidad se debe erigir en el principal valedor del común, del pueblo y actuar para que no se consume semejante escándalo.